La prueba en juicio laboral

Prueba nueva, audiencia preparatoria y gestión documental en juicios laborales

Un juicio laboral ordinario se compone de dos etapas centrales: la audiencia preparatoria y la audiencia de juicio. Y es la primera de ellas la que concentra el punto crítico ya que debe presentarse la totalidad de la prueba disponible.

En términos simples, la audiencia preparatoria es el momento procesal en el que las partes deben ofrecer la prueba necesaria para respaldar sus teorías del caso.

Por lo mismo, si la empresa no presenta toda su prueba en dicha audiencia, pierde la oportunidad de hacerlo posteriormente. El Código del Trabajo establece que una vez cerrada esa etapa, la posibilidad de incorporación queda completamente agotada.

Sin embargo, existe una figura excepcional que los tribunales han ido aceptando, aplicando normas supletorias del Código de Procedimiento Civil, como lo es la incorporación de prueba nueva.

*La prueba nueva: una situación excepcional.

Aunque no está expresamente regulada en el Código del Trabajo, la jurisprudencia la ha reconocido como una herramienta válida bajo criterios de debido proceso. Su aplicación se apoya en:

  • 321 y 372 del Código de Procedimiento Civil
  • 432 del Código del Trabajo (supletoriedad)

Esta figura permite incorporar en la audiencia de juicio medios de prueba que no fueron presentados en la preparatoria, pero solo cuando se cumplen condiciones específicas. No se trata de una vía alternativa para subsanar errores de preparación; es una excepción que opera de manera restringida.

*Características de la prueba nueva.

A grandes rasgos, para que sea admitida debe tratarse de un antecedente:

  • Pertinente y relevante.
  • Que no existía o que no pudo conocerse antes de la audiencia preparatoria.
  • Que su desconocimiento previo no sea imputable a negligencia de la parte.

Los tribunales podrían solicitar fundamentación respecto del momento en que se conoció la prueba, la forma en que se obtuvo y la razón por la cual no se pudo presentar antes. El ejemplo típico es la existencia de certificados o antecedentes que nacen con posterioridad a la audiencia preparatoria.

Ahora bien, es importante advertirlo: no siempre será aceptada. De hecho, su rechazo es frecuente cuando el tribunal estima que la empresa pudo haber obtenido ese antecedente antes, o cuando considera que la prueba no es determinante para justificar su incorporación tardía.

*La importancia de la gestión documental en la empresa.

La experiencia demuestra que muchos problemas probatorios no se deben a la inexistencia de documentos, sino a su falta de organización o disponibilidad.

La empresa que llega a la audiencia preparatoria con su documentación incompleta queda procesalmente debilitada, y confiar en la admisibilidad de una prueba nueva es apostar por una excepción que rara vez prospera.

Por tanto, mantener la documentación al día y accesible no es solo una buena práctica, es la base para enfrentar un proceso laboral con posibilidades reales de éxito. La falta de prueba adecuada puede significar directamente la pérdida del juicio, con todas las consecuencias indemnizatorias que esto implica.

 

Contacto

Michelle Frez R.
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